Queridos amigos y amigas:

Quedan solamente 300 ballenas francas boreales en el mundo, y el 99% de las ballenas azules ya han sido exterminadas. Estos majestuosos gigantes son una de las muchas especies amenazadas. De hecho, un tercio de todas las formas de vida del planeta están al borde de la extinción.

La Naturaleza está siendo devastada por la actividad humana. Pero contamos con una plan que podría salvarla: un acuerdo mundial para crear áreas protegidas que cubran un 20% de nuestras tierras y océanos para el 2020. Y en estos momentos, 193 países se están reuniendo en Japón para ello.

Quedan apenas 4 días para esta reunión. Analistas epecializados dicen que los políticos están indecisos, pero que una ola mundial de protesta podría inclinar la balanza. Os pedimos que firméis esta petición urgente de Azaaz: el mensaje será entregado directamente durante la reunión de Japón.

http://www.avaaz.org/es/the_end_of_whales98.php?CLICKTF

2010 es el Año Internacional de la Biodiversidad, pero a estas alturas, nuestros gobiernos han fracasado, sucumbiendo a menudo al poder de los intereses comerciales cada vez que han tenido que elegir entre favorecer los beneficios de unos pocos o la conservación de la VIDA.

La humanidad es el principal causante de esta destrucción. Pero aún podemos darle un vuelco. 20/20 es un plan por el cual los gobiernos se verán obligados a ejecutar programas estrictos para garantizar que el 20% de nuestro planeta está protegido antes del 2020 y el aumento de la financiación disponible a tal fin.

Tiene que ser ahora. En todo el mundo, el panorama cada vez es más sombrío: sólo quedan 3.200 tigres en su hábitat natural; nuestros océanos se están quedando sin vida y estamos perdiendo fuentes únicas de alimentos debido a los enormes monocultivos. La naturaleza es resistente, pero tenemos que darle un respiro y espacios protegidos para que se recupere. Es por eso que esta reunión es fundamental - un momento clave para acelerar un programa de acciones sobre la base de compromisos claros que protejan el capital que nos ofrece la naturaleza.

Si nuestros gobiernos sienten una abrumadora presión pública alentándoles a mostrar coraje político, podremos lograr que se comprometan con el plan 20/20 en esta reunión. Pero para ello, cada uno de nosotros debemos enviar este mensaje y hacerlo resonar durante la convención de Japón.

Este año, los miembros de Avaaz han desempeñado un papel fundamental en la protección de los elefantes, la defensa de la prohibición de la caza de ballenas, y la creación del área de protección marina más grande del mundo en las Islas Chagos. Nuestra comunidad ha demostrado que se pueden establecer metas ambiciosas y alcanzarlas. Esta campaña es el siguiente paso en la batalla esencial para crear el mundo que la mayoría de nosotros, en cada rincón del mundo queremos: uno donde los recursos naturales y las especies sean valorados y nuestro planeta esté protegido para las generaciones futuras.

http://www.avaaz.org/es/the_end_of_whales98.php?CLICKTF


EXPERIENCIA CON LAS ORCAS EN LA TERCERA QUEDADA DE LA ISLA DE LOS DELFINES.

La noche era espléndida en Tarifa. El viento marino del Estrecho de Gibraltar serpenteaba por las calles, refrescando con aromas mezclados de Atlántico y Mediterráneo la atmósfera cálida y tranquila de un pueblo que invita a soñar. En la mañana, el norte de África se nos presenta nítido y luminoso. Hacia allá parten grandes bandos disgregados de milanos negros que migran ya hacia el África subsahariana, muchos hacia Senegal.

El mar permanece en calma. Es el océano. Es el Atlántico. Y respira profundo. Espira la mar océana llenando de bullente vida las orillas rocosas, las playas, los puertos… y, con su hálito, nuestras evocaciones y remembranzas, nuestros pensamientos e ilusiones.

Nos preparamos para el sueño de encontrarnos en la mar salvaje al rey de los océanos, al predador más poderoso del mundo: la orca. El Estrecho de Gibraltar. Ese punto donde confluye el gran océano Atlántico con el pequeño océano Mediterráneo. Ese canal de corrientes mágicas bajo cuyo influjo los seres humanos han cultivado su propia magnitud a lo largo de la historia. Los atunes rojos pasan por este estrecho canal oceánico cada año, desde los orígenes de los tiempos, desde mucho más allá de la historia de la Humanidad. Las orcas, desde los orígenes de los tiempos, acuden al Estrecho en su busca. Los hombres que componían la Historia de la Humanidad descubrieron que los lobos del mar, los más poderosos depredadores del gran azul, las orcas, llegaban allá en busca de un gran tesoro proteínico. Y no debieron tardar en comunicarse con ellas, como lo habían hecho con los dioses y con los grandes poderes de la naturaleza. Diosas del mar, amadas y temidas. Las orcas. Los lobos del mar, pastorearon para los hombres los grandes peces sagrados que alimentaron a las culturas emergentes del Mediterráneo. Y, así, debió nacer una relación misteriosa, por casi todos totalmente desconocida, por casi todos olvidada, que debió marcar la vida y obra del hombre. La relación entre las orcas y los hombres en las culturas del Mediterráneo que extendieron su influencia por el mundo.
Antes de seguir con el relato, os dejo unas imágenes que pueden valer por mil palabras y que evocan las historias que nos cuenta Mario Morcillo.
Fijáos bien en cada foto. Fijáos en el dibujo blanco de la orca. No puedo ser más gráfico ¿no?.





































(Símbolo de Neptuno, Dios romano del Mar. El tridente).
Milenario mosaico de Túnez (Túnez viene de atún). La pesca de atún (que se hacía con tridente).
Viejísima moneda con Neptuno, un tridente y un delfín en la mano (ojo, que la orca es un delfín).Moneda cartaginesa de Gádir (Cádiz) del siglo III a.C. con atunes.

Tridente usado como... antigua azada y ¡horca!.
Observemos el dibujo ventral de la orca de nuevo. Mirad ahora el símbolo de la diosa cartaginesa Tanit:
¿No es lo que está en esta pintura rupestre gaditana? Es una foto que saqué en estos días estando con Mario, quien nos llevó a esa cueva mágica.
Ahora fijémonos en cómo se ve el dibujo de la "silla de montar" en el dorso de la orca.


Y en el dibujo milenario que está en la cueva:
El símbolo de Aries, que comienza en el solsticio de primavera, el día en el que es señalado el dibujo por la sombra proyectada por la puesta de Sol, cuyos últimos rayos pasan por una muesca milenaria cavada en la roca. El solsticio de primavera, precisamente la fecha de llegada de las orcas en espera de los primeros atunes del año por eso de las corrientes de marea viva. Aries, simbolizado también por el carnero. ¡Las orcas eran conocidas en la antigüedad como "carneros marinos"!.
En fin, hay muchas cosas que contar. Mario, investigando orcas, terminó indagando en la Historia de las culturas mediterráneas y ahora nos deja a todos atónitos con descubrimientos e interesantes hipótesis.
Partimos acariciados por la fresca y húmeda brisa marina. El mar, por primera vez en días, se mostraba sosegado y complaciente. Pero llegamos tarde. Se producía el cambio de mareas; ese momento, mágico y misterioso a la vez, en el que el mar, tras la inspiración, se propone espirar. Es un momento de descanso en la lucha por la vida oculta bajo el manto azul de las aguas. Los atunes no cruzan el Estrecho. Los cetáceos descansan. Un impresionante bando de cigüeñas cruza el mar hacia África. Han tenido que esperar días de temporal antes de poder lanzarse a la gran aventura de cruzar el ventoso y extenuante Estrecho de Gibraltar, 15 kilómetros de mar tras los cuales tendrán que sortear montañas y el descomunal desierto del Sáhara. Quizás muchas de ellas no regresen nunca más. Quizás muchas no lleguen a su destino. Allá van, algunas casi rozando las aguas, batiendo alas contra el viento, hacia las costas africanas.Y en el mar sólo vemos calderones. Cientos de calderones, diría. Descansan.

No hay orcas por ninguna parte. Quizás estén allá lejos, frente a la africana Punta del Espadarte, “la punta de las orcas”, pues son conocidas como Espartes o Espadartes a uno y otro lado del Estrecho. Allá donde los marroquíes en sus pateras pescan el atún de revés “a la piedra”. Hemos venido con Mario Morcillo y dicen, y de buena tinta sé, que cuando Mario viene, las orcas también. Mario dice que no es magia; que tan sólo se trata de la Luna. Estudiando a los antiguos, mira Mario a la Luna y siente, se comunica así con la corriente de la vida, con la corriente del océano, con el fluir de las cosas… y decide que las orcas han de llegar. Pero hoy no han llegado. Mario mira al mar, mira a las aguas. “Hemos venido demasiado tarde; mañana saldremos al atardecer”, dice. La última vez que aparecieron las orcas aquí fue cuando vino Mario en el equinoccio de primavera. No se han visto más en todo el verano. En principio, no parece un buen augurio. Pasamos la tarde juntos, charlando y riendo. Llega la noche. Yo me he resignado al destino. Pienso que las orcas se han ido hacia el océano. Que no volverán. Mario dice que pueden aparecer en cualquier momento. Es interlunio; Luna Nueva. Y habrá Marea Viva. El momento álgido será al atardecer. El día lo pasaremos en tierra. Y así llegamos a los restos de la antigua ciudad romana de Baelo Claudia, donde hace unos 2200 años salaban el atún y fabricaban el preciado garum con sus vísceras fermentadas. Esto lo hacían ahí:

Por la tarde, nos avisan: las orcas están frente al puerto de Tarifa. Salimos zumbando hasta allá. Observamos ansiosos el mar plateado por el sol. Las orcas no están. Se han esfumado. El sol, bajo ya, acaricia las aguas cada vez más mansas. Mario está nervioso. Lleva décadas observando orcas y aún hoy su estómago se encoge ante su cercanía. Al rato, partimos. El mar inspira profundamente; muy profundamente. La pasarela del barco ya no está inclinada; el barco está mucho más abajo. El Estrecho permanece más sereno que nunca. Es un atardecer de una maravillosa placidez. El mar es una balsa. Quiero escudriñarlo centímetro a centímetro. ¿Dónde estarán las orcas?. La proa apunta a las montañas de Marruecos. Si no vienen, al menos pensaremos que han estado cerca de nosotros. Que estuvieron aquí. Intentaremos sentir su presencia. El amante de la naturaleza aprende a respetar sus misterios e intimidades de esta forma. Los lobos del mar estuvieron aquí. Quizás tenga que ser suficiente.

Las pardelas cenicientas, petreles viajeros de alta mar, pasan rasantes sobre las aguas. La aleta triangular de un pez luna se asoma descansando en las aguas serenas. ¿Dónde estarán las orcas?.

Aunque pensamos que las orcas se han ido hacia el Atlántico, hacia la “Punta del Espadarte”, de pronto, en la lejanía, junto a las costas españolas, surge una aleta impresionante. Apunto con mis prismáticos y en ese momento corta las aguas, lentamente, la espada imponente, recta, perfectamente triangular, poderosa, del rey de los océanos. Tomé estas fotos:

Un macho de orca salvaje. El rey de los océanos está frente a nosotros. Seguidamente, aparecen tres hembras.Navegan en paralelo, tranquilas. Quizás avancen fuertemente pues la corriente debe ser tremenda. Y así, parece que no avanzasen. Se mueven hacia el Atlántico y hacia el Mediterráneo, esperando a los atunes.
Las observamos durante un rato. Muy cerca. Más cerca que nunca.
Vienen por babor. Escucho claramente su canto bajo el mar. Dos orcas cantan y un escalofrío recorre mi cuerpo. Cortan las aguas, junto a nosotros, en paralelo, muy cerca una de la otra. Resoplan fuertemente y se vuelven asumergir con una armonía y una fluidez que pareciesen ser parte del líquido elemento. Con perfecta coordinación, aparecen las tres espaldas de las hembras, curvándose con parsimonia cuando, seguidamente, asoma la punta de la aleta dorsal del macho, que va cortando las aguas poco a poco hasta emerger por completo la espada triangular. Después, el resoplido que eriza el cabello, y las cuatro orcas, mostrando la mancha blanca que las distingue,

colocadas en una perfecta línea paralela, se sumergen al unísono. Su coordinación es perfecta. Dejan cuatro huellas sobre la superficie de las aguas. Es la potencia de la aleta caudal que, en un fuerte coletazo que las lleva hacia las profundidades azules, produce un remolino de misterio. Y entonces, desaparecen para decirnos que son las reinas de las profundidades y de los océanos enteros. Que pueden ir hasta donde les plazca. Grabé un pequeño vídeo al que añadí la música que Ennio Morricone compuso para las orcas. Fijáos que el macho lleva otra cadencia:



Nosotros nos alejamos y atravesamos la curiosa hilera de aguas tumultuosas que remarca de forma natural la línea de la corriente de marea y nos acercamos a aguas marroquíes. Allí, un enorme bando de delfines listados, de cientos de delfines listados, salta jugando feliz por todas partes. Les busco en las olas que el barco deja cuando corta las aguas con la roda. Los delfines aman surfear en las olas. Saltan por todas partes. El mayor bando de delfines que nunca había visto. Os pongo unas fotos y vídeo (con música añadida):

El sol se pone coloreando todo de amarillo. Y, bañados por las luces del ocaso, los calderones permanecen tranquilos. También hice fotos y vídeo para vosotros:


Dos delfines mulares están con ellos y vienen también a jugar con el barco. Se pone el sol y nosotros regresamos. Allá a lo lejos, de nuevo en el mismo lugar, esperando a los atunes, están las orcas. Y de nuevo las tenemos junto a nosotros hasta que deciden sumergirse a las profundidades insondables. Entonces sí, ya de noche, con el viento marino refrescando nuestras caras, regresamos a puerto, saboreando lo vivido.
Habíamos visto las orcas el único día que se vieron en el Estrecho en todo el verano desde que Mario fue en el solsticio de primavera. Las orcas no han aparecido más desde que Mario se fue. No es de extrañar que ver a Mario aparecer por el Estrecho signifique la aparición de las orcas.

DAVID NIETO MACEÍN.

HOMENAJE AL SEÑOR DE LOS LEONES



El 20 de agosto de 1989, hace 21 años, George Adamson, con 83 años, fue asesinado a tiros junto a dos empleados por los furtivos somalíes en Kenia cuando intervino en defensa de un grupo de visitantes alemanes que habían sido asaltados. Tan sólo 3 años antes, Adamson publicó su autobiografía My Pride and Joy (Joy era su ex mujer, también asesinada 9 años antes). En el libro ya hablaba de que África se había convertido en algo peligroso e infectado de furtivos sin escrúpulo ninguno. Pero estaba enamorado de esa tierra y de su fauna. Vivía muy pobremente y tenía más afinidad con los animales que con las personas. Había renunciado a sabrosas ofertas por quedarse con lo que él amaba: los leones y la vida salvaje.
George Adamson fue enterrado cerca de su hermano Terence (que murió allí) y de dos de sus amados leones (Boy y Supercub). En honor de Adamson, se fundó el George Adamson Wildlife Preservation Trust, que recupera y devuelve al medio animales salvajes en Kenia y Tanzania.
Adamson nació en India, de padres británicos, y creció en Reino Unido. Llegó a la entonces colonia británica de Kenia con 18 años y trabajó construyendo carreteras, buscando oro, comerciando e incluso cazando en safaris cuando tenía 29 años. Finalmente, acabó de guarda forestal en el Parque Nacional Meru. Con 33 años conoció a Joy Geffner, una austriaca recién emigrada que llegó allí para trabajar en recolecciones botánicas e ilustraciones de libros para el Museo de Nairobi y que incluso trabajó con Louis Leakey.
Corría el año 1956 cuando Adamson fue requerido para matar a una leona man-eater; una leona que daba caza a humanos y que estaba sembrando el pánico. Y la leona cargó contra él y él la disparó, dejando tres huérfanos, dos acabaron en un zoo holandés y una cachorrita se la quedaron George Adamson y Joy. Fue llamada Elsa. Creció con ellos y Joy escribió su historia en Nacida Libre, un best-seller mundial que fue llevado al cine al año siguiente de morir la leona. Los beneficios de la película fueron cobrados por Joy y los dedicó en su mayor parte a proyectos de conservación. Después escribió más libros. La leona Elsa educó a los Adamson, que se convirtieron al conservacionismo de la naturaleza; consiguieron que Elsa hiciese vida de animal salvaje y libre y, tras esa experiencia, se dedicaron a salvar a otros leones. Cuando Adamson, convertido ya en leyenda y conocido como Baba Ya Simba, “padre de los leones”, tenía 55 años, dejó su trabajo de guarda y dedicó su vida a rehabilitar leones cautivos y devolverles la libertad, para lo que creó la Reserva Nacional de Kora; un trabajo pionero. Filmó muchos documentales de fauna, especialmente de leones. Cuando tenía 64 años, se separó, si bien continuó teniendo una buena relación con Joy, que se dedicó a los leopardos, a la conservación y la filmación de documentales sobre vida salvaje hasta que fue asesinada 10 años después. Sus cenizas fueron esparcidas por George, como deseo de Joy, sobre las tumbas del guepardo Pipa y la leona Elsa.
Hay un vídeo muy divulgado por internet en el que se muestra un león en la naturaleza recibiendo a una pareja que lo había criado de cachorro. En esta historia está Adamson y en el vídeo sale él por ahí. Este video pertenece a un documental. La historia fue que una pareja compró un leoncito en una tienda de animales (eran los años 60). Había nacido en un zoo. Lo criaron en su piso como si fuera un perrito mimado. Pero cuando creció, conocieron a los actores que protagonizaron Nacida Libre, que conservaron siempre una estrecha amistad con Adamson, y estos les recomendaron que se pusieran en contacto con él. Así que el león, Christian, llegó a la Reserva de Kora en Kenia, donde Adamson le proporcionó una vida más acorde con su naturaleza.


El vídeo es de 1974, cuando la pareja va a Kenia a visitar al león por última vez pues ya está bastante independizado y no viene casi ya al campamento. El reencuentro de aquella pareja con el león es lo que se ve en el vídeo. Son unas imágenes maravillosas y muy emotivas.
Pero no es que los leones sean unos gatitos. De hecho, un león mutiló al hermano de George y el león preferido de Adamson, Boy, terminó matando (por impulso de caza) a su cocinero, lo que obligó a Adamson a, muy dolorido, matar al león, que se había convertido en peligrosísimo e impredecible. Adamson sería años después enterrado junto a él. Simplemente ¡No dejan de ser los más grandes predadores de África!.

Escrito por David Nieto Maceín.

INAUGURACIÓN DE LA ISLA DE LOS DELFINES BALEARES

Inauguramos un nuevo proyecto dentro de nuestra Asociación de Naturalistas por las Generaciones Futuras acogiendo la sede en Baleares de La Isla de los Delfines. Es decir, que ahora somos también La Isla de los Delfines Baleares (www.laisladelosdelfinesbaleares.ning.com). Se trata de una red social en la que además de información de lo que acontece en materia medioambiental en las islas y mucho más, informamos de las actividades y cursos que se organizan desde La Isla de los Delfines en cada una de sus sedes en el mundo.
Para la inauguración, organizamos en Palma de Mallorca una conferencia que vino a dictar Mario Morcillo, que lleva 20 años estudiando orcas en el Estrecho de Gibraltar. El lugar elegido para la conferencia fue el Palma Aquarium. La conferencia fue más que curiosa, pues no era sobre la biología de las orcas como podría uno esperar, sino que trató de la relación de las orcas con los atunes rojos que acuden a desovar cada año al Mediterráneo (donde son masacrados hasta el exterminio por las pesquerías industriales sin escrúpulos que alimentan principalmente el mercado japonés del sushi) y sobre cómo ésta relación ha influenciado en la Historia de las culturas del Mediterráneo y, ¿por qué no? la de la Humanidad, exponiendo muchas hipótesis y descubrimientos sorprendentes que ha hecho durante todos estos años.

Aprovechamos la visita de Mario para recorrer distintos puntos de Mallorca dedicando un día al Parque Nacional Marítimo Terrestre de Cabrera, donde Mario inició estudios sobre delfines mulares hace 15 años y donde hace 14 años quien esto escribe llegó a bordo del Greenpeace VI surgiendo en aquél momento una bonita relación con el Mediterráneo y el mar Balear que llevó con los años al nacimiento de nuestra asociación y nuestros proyectos. Además, ya sabéis que es el 30º Aniversario de Félix Rodríguez de la Fuente, una de cuyas batallas fue la conservación del Sub-Archipiélago de Cabrera, "el último paraíso del Mediterráneo Occidental" como él lo llamaba. Félix creó la Comisión para la Conservación de Cabrera y luchó a través de la divulgación y la sensibilización además de con la Administración para conseguir que se convirtiese en el primer Parque Nacional Marítimo Terrestre de España. Félix se fue sin verlo conseguido pero la semilla conservacionista que sembró siguió luchando unos años más hasta que, finalmente y en su nombre, Cabrera fue declarada Parque Nacional. Deciros que vinieron a visitarnos los delfines, como no podría ser de otra manera.

Coincidiendo con nuestra visita, vino a Cabrera también el Alcyone, que sabréis que era el buque oceanográfico de Cousteau después de que se hundiese el Calypso. En el Alcyone, Pierre-Yves, hijo de Cousteau, ha recorrido algunos puntos clave del Mediterráneo Occidental con la National Geographic y con la idea de comparar el estado de los ecosistemas submarinos de este mar con los que su padre filmó hace ya 65 años. Una especie de chequeo de salud grabando un documental que veremos pronto y, por cierto, descubriendo que entre el 50% y el 90% (dependiendo de los lugares) de la biodiversidad, de la VIDA ahí abajo, ha desaparecido. En cuanto a los tiburones, por ejemplo, que sepáis que el 99% ha desaparecido ya. En las reservas marinas, como en Cabrera, la biodiversidad es hasta 10 veces más abundante que en las costas contiguas no protegidas gracias a su protección. Llevamos mucho tiempo diciendo que las reservas marinas son la única esperanza pero no hay forma.Por cierto, que muchos seguro que sentís curiosidad por esos dos gruesos mástiles del barco oceanográfico de la Sociedad Cousteau, que realmente llaman la atención. Pues son turbovelas, un complejo diseño precisamente de papá Cousteau. Son dos cilindros ovoidales con un perfil saliente que llaman "vela" y que es orientado al viento. Los cilindros esos tienen dentro una turbina que disminuye la presión del aire hacia el lado hacia el que se quiere dirigir la fuerza de empuje. Necesita motor pero por lo visto reduce el consumo un 20-30%.
Ya os contaremos más, pues Cousteau publicó en 1979 un documento que llamó "Carta de Derechos de las Generaciones Futuras". Muy en sintonía con el nombre y los objetivos de nuestra asociación ¿verdad?. Aquél documento llevó en 1994 a la Declaración de los Derechos Humanos de las Generaciones Futuras o Declaración de La Laguna, patrocinada por la UNESCO.David Nieto Maceín.