14 DE MARZO. FÉLIX RODRÍGUEZ DE LA FUENTE.

Hoy es 14 de marzo, un día que todo naturalista español debería recordar pues es la fecha en la que llegó al mundo y se fue del mundo (sólo físicamente) Félix Rodríguez de la Fuente. Un 14 de marzo de hace 81 años, en 1928, nació Félix. Un 14 de marzo de hace 29 años falleció Félix. El padre de la conservación de la naturaleza en España.
Desde Anagef y Exploradores del Planeta Azul queremos recordar esta fecha. Quien esto os escribe, al menos, fue directamente hechizado por su palabra y su mensaje. Félix R.de la Fuente fue, en primer lugar, un amante de la VIDA (con mayúsculas, como él decía). En segundo lugar, un mensajero; un profeta de la Madre Naturaleza que, preocupado por aquello que supo vislumbrar antes que nadie, quiso transmitir un mensaje y supo hacerlo como nadie antes había hecho. Exploradores del Planeta Azul nació como proyecto de sensibilización ambiental y, de alguna forma, es fruto de ese semillero que Félix cultivó. Ese enorme semillero del que hoy se sentiría plenamente orgulloso. Planeta Azul fue el nombre que él mismo dio al Planeta que nos acoge y que nos soporta y que nos da la vida. Planeta Azul porque, en 1969, cuando el hombre puso el pie en la mismísima Luna, se retransmitió en imágenes, por primera vez en la historia, la Tierra vista desde allá. Félix quedó profundamente marcado con esa imagen del Planeta, que era un planeta AZUL. Era un planeta Agua más que un planeta Tierra. Y así fue como bautizó a su maravillosa serie televisiva, desconocida para la gran mayoría del público: Planeta Azul, que fueron 153 programas emitidos hasta 1973. Nosotros, que pretendemos explorar el mundo de una forma responsable y respetuosa con el medio ambiente y las culturas, queremos recordar también la importancia del agua en el planeta que nos soporta, queremos recordar el valor que la VIDA en el Planeta Azul tiene el inmenso océano planetario. De ahí el nombre de nuestro proyecto: Exploradores del Planeta Azul.
Félix exploró el mundo con la mirada de un niño; siempre recordaba la importancia de preservar la VIDA, la fauna, los ecosistemas... para las generaciones futuras. De ahí también el nombre de nuestra organización: Asoc. Naturalistas para las Generaciones Futuras (ANAGEF), basada en aquello que también Félix dijo: "del conocimiento nace el amor".En este mundo que nos hemos creado, artificial y competitivo, egoísta e hipócrita, envidioso... siempre hay quienes buscan la crítica, aun sin fundamento suficiente. A nuestro amigo Félix, el gran Maestro, al que tenemos que agradecer plenamente la existencia de un movimiento conservacionista en España y de que aún conservemos determinadas especies, espacios y valores naturales de interés, hay quien no le ha comprendido aún. Suponemos que por falta de interés o desconocimiento profundo. Quizás porque no se han sabido valorar las cosas desde la perspectiva exacta del tiempo. Cuando alguien piensa en conservación y en protección de la fauna, no se da cuenta ya de que, en realidad, es el origen de lo que Félix y sólo Félix R. de la Fuente, sembró. Por eso, queríamos recordaros algunas (¡sólo algunas!) de las pequeñas y grandiosas cosas que él llevó a cabo a lo largo de su valiosísima existencia.Comenzó Félix siendo un niño de campo al que los animales enamoraron de la VIDA. A través del arte de la cetrería, que él mismo hizo renacer (fue el primer cetrero español habido desde la Edad Media y el gran Maestro Cetrero, nombrado incluso Cetrero Mayor de Castilla y Cetrero Mayor del Reino), supo mostrar la belleza de las aves de presa; y a través de la admiración de la belleza, supo transmitirnos la importancia de estas aves en los ecosistemas. De esta forma consiguió lo que jamás nadie habría podido conseguir: que las rapaces, que en aquél momento eran consideradas alimañas y especies a exterminar (la Administración premiaba por ello), fueran protegidas. Realizó maravillosos documentales en sus comienzos y se dedicó plenamente al público infantil, sabedor de que ellos eran, y hoy somos, los herederos y los únicos que podíamos ser capaces de madurar una concepción del mundo desde un punto de vista menos destructivo. Y lo consiguió. Todos los grandes y pequeños naturalistas, somos herederos y admiradores de su mensaje.Félix fundó ADENA en España, y lo que de ello se derivó fue WWF, nada más y nada menos. Adena fue, y sigue siendo hoy, la rama española de WWF. Félix ideó el primer programa de educación ambiental para los niños en España: el Club de los Linces, de ADENA. Y les educó mucho más allá de la información sobre la VIDA. Su programa didáctico "Félix: el amigo de los animales" fue el espacio televisivo educativo de mayor éxito de la historia de la televisión española. Quería hacer una "zoología vivida desde la naturaleza para despertar el respeto a la vida y el cariño a los animales". Creó una experiencia pionera en educación ambiental en sus campamentos de las Hoces del Riaza. Ideó premios para niños sobre protección de la naturaleza.Félix redactó la Enciclopedia Salvat de la Fauna, una obra magna que fue traducida a casi 20 idiomas y que hoy día sigue siendo una referencia para todo zoólogo y naturalista. Una obra que fue el mayor éxito editorial de España después de El Quijote, ¿sabíais eso?. Para los niños escribió multitud de artículos, libros y cuadernos de campo, con los que aprendimos todo lo lo que necesitábamos para enamorarnos de la fauna y de la VIDA.Félix tenía programas maravillosos de radio bautizados por él como "La Aventura de la VIDA", "Objetivo: salvar la naturaleza" o "Planeta Agua" con los que maravilló y educó a su público. Su influencia fue grandiosa en aquél momento. Después vino "El hombre y la Tierra", su obra cumbre, esa serie jamás igualada que él creó y que todos conocemos. Esta obra ganó varios festivales científicos y fue el mayor archivo de etología imaginable. En 2000 fue nombrada la Mejor Producción de la Historia de la Televisión por la Academia de las Ciencias y las Artes. Eran los años 70. Murió por esa serie porque creyó en su mensaje. Lo dio todo hasta el final. Félix logró lo que nadie había conseguido hasta entonces: cambiar las actitudes de millones de niños y adultos hacia los animales, árboles y paisaje, e inculcarnos un amor a la VIDA que nadie antes nos había sabido presentar de forma tan excitante.No sólo eso. Félix R.de la Fuente creó refugios para la fauna, luchó por lugares como las hoces del Riaza, el Cañón de Añisclo, el Pirineo entero, la Laguna de la Nava, El Monte de El Pardo, la Laguna de Gallocanta, Doñana, la dehesa del Saler, las Tablas de Daimiel (que consiguió que protegieran cuando iban a ser desecadas), el Archipiélago de Cabrera. Fundó y dirigió la Comisión para la Conservación de la Isla de Cabrera, archipiélago por el que luchó hasta su muerte. En otros lugares del mundo luchó por la misma causa. En Venezuela, por ejemplo, hizo que el Hato del Frío fuera protegido como Reserva Integral. Y, algo de una importancia vital, luchó como nadie por la cultura y la vida de las tribus indígenas. Él y su amigo Miguel de la Quadra Salcedo fueron pioneros en transmitirnos la problemática preocupante de los indios orinoco-amazónicos.Luchó por la conservación de las rapaces y de todos los depredadores, que eran considerados alimañas a exterminar. Luchó para conseguir una moratoria a la caza de ballenas, y en 1970 consiguió lo impensable: que las Cortes se planteasen la protección de la especie más emblemática de España: el lobo, lo más agreste y salvaje de nuestra fauna. Creó la primera comisión para la conservación del lobo ibérico. Gracias a Félix, se consiguió una primera figura de protección para el lobo y el lince ibérico. Esto le costó el odio de muchos ganaderos. Difundió la problemática del lobo por todo el planeta. Si no fuera por Félix, el lobo ibérico no existiría hoy.Realizó estudios que llevaron a la protección de las rapaces al demostrar que eran beneficiosas. En 1961 presentó el anteproyecto de ley para la protección del halcón peregrino, especie en la que era considerado como uno de los mayores expertos del mundo entero. Creó la Operación Halcón. En 1966 consiguió que las aves rapaces fueran protegidas por la ley. Consiguió terminar con la Junta de Extinción de Animales Dañinos del Gobierno. Reintrodujo el cernícalo en Francia, allí donde ya habían acabado con él.Félix era, como él dijo, un "naturalista enamorado de la VIDA". Consiguió también la protección del urogallo. Denunció sin tregua delitos medioambientales de toda índole.
Una semana antes de aquél fatídico 14 de marzo de 1980, todavía el infatigable Félix se encontró con el Rey y los representantes del Gobierno para hacerles entrega, ahí es nada, de la Estrategia Mundial para la Conservación de la Naturaleza UICN. Aquél fue su último discurso en público y el arranque del conservacionismo basado en el desarrollo sostenible. Nada más y nada menos.
Días antes, el 2 de marzo, reiteró, en una entrevista en TV, que se iba a reencarnar en un gran lobo blanco de la taiga. Y Félix se fue a la Taiga; a Alaska. Y no regresó más. Pero nunca murió.

Parte de mí mismo palpita en las publicaciones y en todas las aportaciones a la inmensa, eterna y propicia Madre Naturaleza que nos ha engendrado y espera nuestro retorno a su seno. Félix R. de la Fuente.

Por David Nieto Maceín.